Después de 17 días de lucha, fuerza y valentía, mi mamá Sonia Amar recibió el alta médica tras un grave accidente automovilístico ocurrido el 31 de diciembre de 2025, en la Ruta Nacional 34, km 1510, que cambió para siempre nuestras vidas. En ese mismo hecho, mi papá, Rubén Roldán, perdió la vida.
Hoy comienza otro camino igual de difícil: su recuperación. Sonia necesita rehabilitación y terapias para volver a caminar y recuperar la movilidad de su brazo, además de acompañamiento psicológico y controles médicos semanales.
Todo esto implica costos muy altos que como hijos no podemos afrontar solos. Además, esta recaudación también será destinada a sostener el proceso judicial por homicidio culposo. Es urgente cubrir los honorarios de un perito privado, ya que las demoras del CIF nos perjudican. El responsable sigue libre y el tiempo juega en contra.
Cualquier ayuda suma. Gracias por acompañarnos y por difundir.
Apoyá este proyecto compartiéndolo!